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Las armas nucleares

La incursión en Rocky Flats

by Jasmine Owens
June 01, 2021

¿Estamos condenados a repetir nuestros errores? ¿O acaso podemos aprender del pasado y construir un futuro más seguro, más saludable?

El 6 de junio de 1989, un equipo de agentes del FBI vestidos de civil ingresó en la instalación de armas nucleares de Rocky Flat. Dijeron que tenían que informar a los funcionarios de la instalación sobre una amenaza de una organización eco-terrorista. En realidad, los agentes entraron para ganar tiempo mientras 30 vehículos con más de 70 agentes armados ingresaban en la planta. Tan pronto como estuvieron listos, los agentes del FBI les dijeron a los funcionarios de la instalación nuclear por qué estaban allí en realidad. El FBI creía que la planta estaba quemando residuos peligrosos ilegalmente. Era la primera vez en la historia de los EE.UU. que una agencia gubernamental allanaba otra.

Una historia peligrosa

Durante cuarenta años, la planta de Rocky Flats fabricó núcleos de plutonio para las armas nucleares de EE.UU. La planta era una instalación gubernamental de propiedad del Departamento de Energía de los EE.UU. (DoE), pero estaba administrada por un contratista externo, primeramente, Dow Chemical, y luego Rockwell International.

man holds plutonium button

Imagen de un trabajador sosteniendo un botón de plutonio. Rocky Flats produjo la mayoría de los detonadores de plutonio utilizados en las armas nucleares de 1953-1964, y todos los detonadores producidos entre 1964 hasta 1989, cuando se suspendió la producción. Departamento de Energía de los Estados Unidos.

U.S. Department of Energy

Durante todo el tiempo que operó, hubo informes de violaciones de las normas ambientales. Miles de barriles con fugas, contaminaron el suelo y las reservas de agua cercanas con residuos tóxicos. En Rocky Flats se produjeron dos incendios considerables, uno en 1957 y otro en 1969. Los dos liberaron peligrosas cantidades de residuos radioactivos al aire. Nunca se informó al público del incendio de 1957. Se supo del incidente solo cuando los científicos de la Universidad de Colorado detectaron que la contaminación cerca de la planta era las más alta jamás detectada cerca de una ciudad, aún más que en Nagasaki después del bombardeo. El incendio de 1969 apenas si recibió mención en las noticias, a pesar de haber sido el accidente industrial más caro de la historia de los Estados Unidos hasta entonces.

Luego, en 1987, un accidente en el edificio del incinerador contaminó a un empleado del DoE. El Departamento de Energía emitió una orden de apagar el incinerador hasta que cumpliera con los requisitos de seguridad. Sin embargo, se alegaba que la planta continuaba quemando residuos peligrosos a pesar de la orden de cese. El FBI y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) decidieron que había llegado la hora de tomar medidas.

rows of barrels

Imagen del interior del Recuperador X-Y. El Recuperador X-Y se usó para clasificar y recuperar el metal de plutonio de una bóveda de almacenamiento para su distribución a otros procesos en el Edificio 707. El Edificio 707 fue la principal instalación de fabricación y ensamblaje de plutonio de la planta desde 1970 hasta que se redujeron las operaciones en 1989. El diseño del Edificio 707 incorporó amplias características de control y seguridad, incluida la utilización por primera vez de atmósfera inerte en las guanteras, principalmente en respuesta a dos incendios anteriores. Departamento de Energía de los Estados Unidos.

U.S. Department of Energy

Para el mes de junio, el FBI y la EPA habían organizado la redada a Rocky Flats. Tan pronto como los agentes anunciaron el verdadero propósito de su visita, el DoE y Rockwell comenzaron sus esfuerzos para impedir la inspección a cada paso. Cuando los agentes del FBI encontraron docenas de documentos, el gerente de Rockwell mintió y sostuvo que eran entradas en un diario del tiempo que él había pasado en la NASA. En realidad, eran entradas que señalaban cómo la planta estaba violando la ley y estaba contribuyendo a la contaminación del ambiente. En otros lugares, los empleados de la planta sacaban barriles de residuos peligrosos de las salas que los agentes del FBI estaban a punto de inspeccionar. Tan pronto como los agentes se marchaban, volvían a meter los barriles. A los pocos días de la redada, la orden de registro se abrió y se hizo pública, lo que hizo posible que el DoE y a Rockwell trataran de cubrir sus rastros.

Después de la redada, se encontraron 62 libras de plutonio en los sistemas de ventilación de todo el edificio del incinerador. Más tarde, los equipos de limpieza apodaron al edificio la “habitación infinita” porque la radiación era tan alta que alcanzó el límite de los contadores Geiger, obligándolos a emitir advertencias de la “infinita” cantidad de radiación presente.

man in protective suit

Los trabajadores de Rocky Flats ayudan a un obrero de oficio a ponerse su traje anti-contaminación antes de entrar en la habitación Infinity, habitación No. 141, Edificio 771, en Rocky Flats. Los medios locales le dieron este nombre a la habitación en los años 70 porque los niveles de contaminación en la habitación eran tan altos que no podían medirse.

Andy Cross/The Denver Post via Getty Images

En los 40 años de su operación, la planta perdió más de 2.600 libras de plutonio y otros materiales radioactivos. La contaminación en las comunidades aledañas era tan grave que el director de sanidad pública se vio obligado a lanzar advertencias continuamente sobre las crecientes tasas de cáncer y mortalidad infantil.

A pesar de un juicio federal que duró cuatro años y que llevó a la acusación de Rockwell y otras ocho personas por delitos ambientales, el Fiscal General de los Estados Unidos se negó a firmar la acusación. En lugar de ello, se le concedió a Rockwell un acuerdo de declaración de culpabilidad por 18,5 millones de dólares. El trabajo de limpieza subsiguiente costó 7 mil millones de dólares. Los fiscales dijeron que Rocky Flats no había causado daño importante al medio ambiente. El Departamento de Justicia también señaló que nunca se habían llevado a cabo incineraciones ilícitas a la medianoche. No se responsabilizó a nadie por sus actos.

¿Hemos aprendido de nuestros errores?

El incidente en Rocky Flats demostró los peligros clarísimos del mal manejo de las plantas y materiales nucleares. A pesar de ser una instalación del gobierno, el mal manejo y la deficiente comunicación entre las varias agencias, llevó al DoE y a la planta Rocky Flats a cometer crímenes ambientales muy serios.

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Los Estados Unidos están entrando en una nueva fase de producción de armas nucleares. Además de construir nuevas armas nucleares de bajo rendimiento, los EE.UU. están reconstruyendo todo su arsenal nuclear existente y aumentando la producción de núcleos de plutonio. 

No hemos enfrentado nuestra historia y nos estamos apresurando a repetirla.

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