¿QUIÉN ES OUTRIDER?

Outrider cree que los desafíos globales que enfrentamos juntos deben resolverse trabajando juntos.

Entre las mayores amenazas para el futuro de la humanidad se encuentran las armas nucleares y el cambio climático global. Outrider hace la audaz afirmación de que ambas amenazas pueden superarse, y no solo por los hacedores políticos, sino también por las personas con las herramientas adecuadas e inspiración.

Las armas nucleares

La política del presupuesto de defensa

by Terrell J. Starr

Uno de los argumentos más difíciles que cualquier miembro del congreso puede hacer es lanzar un llamado para reducir el presupuesto de defensa, por pequeña que sea la reducción. No importa si es Demócrata o Republicano, pocos funcionarios electos perciben que haya ventaja política en ser percibido como alguien que les quita recursos a las tropas estadounidenses que protegen nuestra patria.

El presidente Dwight Eisenhower argumentó  en 1961 que el complejo militar-industrial crecería hasta tal punto que el gasto de defensa crearía un vacío para las prioridades domésticas. Décadas después, los dos partidos políticos más importantes todavía no se han puesto de acuerdo en cómo controlar el despilfarro en el Pentágono.

Sin embargo, la pandemia está obligando a miembros del Congreso a repensar sus posiciones. Las balas no pueden matar al COVID-19 y ciertamente que tampoco podemos usar armas nucleares para salir de este desastre sanitario. Más de 400.000 estadounidenses han muerto a consecuencia del coronavirus, y el gobierno de Biden advierte que, hasta finales de febrero, podríamos tener hasta medio millón de víctimas. Como punto de comparación,  405.000 estadounidenses perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial.

man in field of small American flags

Chris Duncan, cuya madre de 75 años murió a causa de COVID el día de su cumpleaños, toma una fotografía del Proyecto conmemorativo COVID, una instalación de 20.000 banderas estadounidenses en el National Mall en Washington DC el 22 de septiembre, 2020. Las banderas se colocaron al pie del Monumento a Washington, orientadas hacia la Casa Blanca. A fines de enero, 2021, los Estados Unidos habían registrado más de 400.000 víctimas de la pandemia por el COVID-19, más que ningún otro país.

Win McNamee/Getty Images

Más allá de la pandemia, este año hemos visto cómo la militarización de las fuerzas policiales desestabilizan a las comunidades al responder a manifestaciones pacíficas con fuerza solo vista en las zonas de guerra. No cabe duda de que los Estados Unidos tienen el mayor poderío militar en la historia de la humanidad, pero los adversarios de Washington han descubierto que las campañas de desinformación y los ataques cibernéticos dirigidos hacia nuestra infraestructura política, cada vez más debilitada, más que compensan por la desigualdad en poderío militar. Sin embargo, la mayoría de los funcionarios electos y nuestros líderes continúan creyendo que la seguridad significa armas de guerra que no nos pueden proteger contra el COVID-19. Miles de millones de dólares que podrían usarse para protegernos de pandemias, el cambio climático y los ataques asimétricos, se malgastan en cambio en un Pentágono que reprobaría una auditoría interna.

news conference

El agente especial del FBI a cargo de la oficina de campo de Pittsburgh, Michael Chrisman, a la derecha, acompañado por el fiscal general adjunto de la División de Seguridad Nacional, John Demers, a la izquierda, y el subdirector del FBI, David Bowdich, segundo de la derecha, hacen declaraciones en una conferencia de prensa en el Departamento de Justicia, el 19 de octubre de 2020 en Washington DC. El Departamento de Justicia acusó a seis oficiales del GRU de Rusia de participar en una serie de operaciones de hacking e instalación de software dañino para atacar la infraestructura de otros países, las elecciones y otras acciones diseñadas para promover los intereses de Rusia.

Andrew Harnik - Pool/Getty Images

Pero con un nuevo gobierno y cientos de miles de fallecidos, nuestros representantes electos podrían finalmente estar listos para desinvertir del malgasto e invertir en métodos no militares para proteger a los Estados Unidos. En julio de 2020, hubo un impulso prometedor para un recorte del 10 por ciento que, finalmente, fracasó, pero que dio lugar a una muestra histórica de oposición al gasto descontrolado en el Pentágono. Una semana después, los representantes Barbara Lee y Mark Pocan fundaron conjuntamente el Grupo para la Reducción del Gasto de Defensa con el objetivo de reducir el gasto de defensa en por lo menos 10 por ciento. En entrevistas con la revista Outrider, Lee y Pocan señalaron que se sienten optimistas que el gobierno de Biden estaría dispuesto a aprobar un recorte del 10 por ciento si presentan un buen argumento. Lo que favorece al nuevo grupo en este momento es el interés público en prioridades fiscales para temas domésticos tal como la salud pública y el respaldo a la pequeña y mediana empresa que atraviesa por un momento difícil a causa de COVID-19, áreas que podrían recibir un mejor financiamiento con una pequeña reducción en el presupuesto del Pentágono.

hair dresser and young customer

Un estilista de Grey Matter LA lava el cabello de un joven cliente en un estacionamiento en el techo en plena pandemia por el coronavirus, el 4 de agosto, 2020 en Los Ángeles, California. Como muchas pequeñas empresas, Grey Matter tuvo que tomar medidas creativas para mantener abiertos sus negocios durante la pandemia. El 13 de julio, 2020, California retrasó drásticamente sus planes de reapertura y ordenó que todos los restaurantes, bares y cines cerraran otra vez. Las iglesias, los gimnasios, los centros comerciales, peluquerías y las oficinas no esenciales han tenido que clausurar sus operaciones en la mitad de los condados más aquejados y densamente poblados, incluyendo Los Ángeles.

VALERIE MACON/AFP via Getty Images

El Grupo para la Reducción del Gasto de Defensa, que cuenta con 20 miembros del congreso, funciona como un grupo de trabajo que constantemente piensa en cómo convencer a sus colegas a respaldar el recorte de 10 por ciento y a escuchar lo que les preocupa. Más allá del miedo de no respaldar a los miembros de las fuerzas militares, muchos representantes se preocupan por los empleos ligados a la industria de la defensa, y a los que cabildean por ello, que podrían perder si votan para reducir el gasto del Pentágono. La agencia de noticias Reuters reportó en noviembre que aún si Biden tuviera mayorías en la Cámara Baja y en el Senado (algo que ha conseguido), los Demócratas se sentirían recelosos de recortar los presupuestos de defensa porque perciben que desinvertir en los presupuestos militares es quitarles puestos de trabajo a sus electores. Recuerda también que Lloyd Austin, a quien Biden ha seleccionado como ministro de defensa, es miembro de la junta directiva de Technologies Corp desde 2016. Desde que ésta se fusionó con Raytheon, Austin ocupa un lugar en la junta directiva de uno de los contratistas de defensa más poderosos del país, según la revista Mother Jones. Raytheon recibió contratos del gobierno federal por más de $16 mil millones de dólares, monto que es al cuarto más alto de cualquier empresa, añadió Mother Jones. Esto no significa que Austin no esté abierto a la posibilidad de un recorte, pero revela cuán conectados están los contratistas militares con los funcionarios del gobierno que ocupan posiciones de decisión clave en estos temas. 

“Esto es siempre muy difícil, porque [los representantes] quieren dirigir fondos a sus distritos, algo que actualmente no puede hacerse fácilmente, bajo las reglas que operamos, pero esta área es una en que los representantes consideran que sí pueden hacerlo,” me dijo Pocan. Señaló que los miembros del congreso deberían preguntarse cómo estará la economía en 20 o 40 años en sus distritos y en el país en general. Pocan, Lee y otros miembros indicarán más específicamente qué sistemas de armas quieren recortar del presupuesto, y estarán preparados para educar a sus colegas en cómo la desinversión en estos programas puede convertirse en dólares para otras necesidades en sus distritos. “Probablemente deberíamos explorar áreas como energía solar, eólica, y alternativa que consiguen mantener nuestros fondos en los Estados Unidos”, continuó. “Deberíamos tratar determinar cómo atraer la manufactura de vuelta al país para tener empleos en una diversidad de áreas. Pero una de las peores maneras, la menos eficiente económicamente, es pensar que, de algún modo, los contratistas de la industria de la defensa equivalen a la prosperidad en su distrito”.

man holds sign at protest

Manifestantes contra el cambio climático bloquean el tránsito durante una manifestación que paralizó el Distrito de Columbia el 23 de septiembre en Washington, DC. Los manifestantes querían instar a que se tomaran medidas para abordar el cambio climático y querían se reasignara el presupuesto militar para financiar el Nuevo Pacto Verde.

Mark Wilson/Getty Images

Muchos no dedican tiempo a considerar cuán grande es la fuerza militar que necesitamos en realidad. Neta C. Crawford, codirectora del Proyecto del costo de la guerra de la Universidad de Brown, dijo a la revista Outrider que sus años de investigación sobre los presupuestos militares de los Estados Unidos revelaron que el gasto en defensa en realidad no produce puestos de trabajo. El proyecto reveló, por ejemplo, que mil millones de gasto militar generan aproximadamente 11.200 empleos, comparados con 26.700 en educación, 16.800 en energía limpia y 17.200 en salud. La razón por esta diferencia incluye costos más bajos en estos sectores que en el área de defensa, traduciéndose en más salarios para más empleados. Además, los sectores arriba mencionados son más intensivos en cuanto a mano de obra y es necesario financiamiento para la fuerza humana en lugar de fondos para equipo y materiales, según lo revela el proyecto.

Lo que realmente debe ocurrir a continuación, según Crawford, es un análisis completo de los intereses de Estados Unidos, las amenazas a dichos intereses y luego cómo responder a ellas. Crawford cree que los resultados demostrarían que probablemente no necesitamos tantas tropas en el Golfo Pérsico. Se podría reducir el número de tropas, al igual que la presencia de portaaviones y todas las demás naves que los escoltan.

“Entonces, podríamos preguntarnos, ‘Bien, ¿qué necesitamos en Europa?’ Pues, tal vez necesitemos un menor número de tropas. Quizá tengamos que replantearnos las bases en los Estados Unidos”.

See our new projects first
We publish 1-2 stories each month. Subscribe for updates about new articles, videos, and interactive features.
 

Reducir el presupuesto del Pentágono no es solamente un desafío presupuestario. Es también psicológico. Los viejos hábitos son difíciles de erradicar, al igual que las percepciones de la ciudadanía de qué es lo que les brinda seguridad. Tanto los Demócratas como los Republicanos se han apoyado en eslóganes como “mano dura contra el crimen” para ganar las elecciones y ninguno de ellos quiere que se lo perciba como débil en materia de seguridad pública. Lo mismo ocurre con la protección del territorio nacional. Irónicamente, este modo de ver las cosas está comprometiendo las arcas de Estados Unidos de todos modos. En noviembre 2019, Crawford escribió en un reporte que las obligaciones posteriores al 11-S, desde 2001 hasta 2020, han costado a Estados Unidos 6,4 billones de dólares, incluido un billón para atender a las tropas heridas en combate. El Pentágono es la única agencia del gobierno que no ha pasado una auditoría. Los funcionarios señalan que el Departamento de Defensa podría no pasar una hasta 2027. Mientras tanto, el despilfarro militar está bien documentado.

Pocan ha estado en contacto con el equipo de Biden y se siente optimista que su gobierno estará dispuesto a los recortes [presupuestarios]. También es positivo que Jon Ossoff y el reverendo Raphael Warnock hayan ganado sus campañas para el senado, lo que les da a los Demócratas una minúscula mayoría para llevar adelante sus planes de gobierno. Bernie Sanders, como presidente de la Comisión de Presupuestos, podría presionar al Senado para encontrar una vía hacia recortes presupuestarios con los que todas las partes estén de acuerdo. En octubre, el presidente de los Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Adam Smith (Demócrata, Washington) declaró a POLITICO que habría un enorme enfrentamiento dentro del partido sobre este asunto si los demócratas asumían control de ambas cámaras en noviembre.

man speaks into microphone

El presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Adam Smith (demócrata de Washington), cuestiona a los testigos durante una audiencia en el Rayburn House Office Building en el Capitolio el 12 de abril, 2018 en Washington, DC. Los más altos funcionarios de defensa de los Estados Unidos, el secretario de defensa, James Mattis y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Joseph Dunford, presentaron testimonio ante el comité sobre su solicitud de presupuesto de defensa para el año fiscal 2019.

Chip Somodevilla/Getty Images

"Tiene que haber una estrategia nacional de seguridad detrás de estos recortes”, señaló Smith. “No puede ser, 'Pues bien, preferiría gastar los fondos en otra cosa. No me gusta el Departamento de Defensa. Voy a recortar el presupuesto'. Tienes que explicarme que, bien, ¿no vamos a tener las fuerzas necesarias en Asia como para disuadir a Corea del Norte de invadir Corea del Sur y a China de invadir Taiwán? ¿Vamos a reducir aún más nuestra presencia en África y luego ceder esa área más a mercenarios chinos y rusos?”, agregó. “¿Qué es lo que esto implica? Hay un argumento para ello? Quiero tener este debate y quiero tener esta discusión”.

Si bien un recorte de 10 por ciento al presupuesto del Pentágono sería histórico, expertos en temas presupuestarios como Crawford y otros creen que puede desinvertirse aún mucho más de los presupuestos militares. El Centro de Políticas Internacionales  divulgó un informe en 2019 que hacía un llamado para recortar 1,2 billones del presupuesto de defensa en los próximos 10 años. El mayor recorte de 320 mil millones, consiste en eliminar el fondo de Operaciones de Contingencia en el Extranjero, un fondo para cubrir los costos inesperados de las guerras en el extranjero. Otras reducciones piden la cancelación del Sistema terrestre de defensa a mitad de camino, que se supone derribaría los misiles balísticos intercontinentales, pero que tiene un terrible historial de pruebas, y la cancelación del nuevo reemplazo de nuestros misiles balísticos intercontinentales (ICBM) actuales.

military and civilian leaders testify before Congress

El secretario de defensa de EE.UU., Mark Esper y el jefe del Estado Mayor Conjunto Mark Milley toman asiento luego de llegar a una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado sobre el presupuesto del Departamento de Defensa en el Hart Senate Office Building el 4 de marzo de 2020, en Washington DC. Esper y Milley presentaron testimonio sobre la solicitud de autorización de defensa para el año fiscal 2021 y el programa de defensa para los años futuros.

 

Drew Angerer/Getty Images

Pocan, al reflexionar sobre la iniciativa del pasado julio de recortar el presupuesto del Pentágono, ve esperanzado que sus colegas están listos para modificar sus ideas sobre la seguridad porque han visto cuán indefensos se han sentido sus electores durante la pandemia.

“Considero que una de las cosas más importantes que hemos aprendido es que la gente está abierta [a esta propuesta] porque se ha dado cuenta de que gastamos demasiado en el Pentágono [y que estos fondos] podrían asignarse a otras cosas”, señaló. “Cuando los representantes tienen problemas para que sus electores tengan acceso a la atención sanitaria o quieren más dinero para la educación, o concluyen que necesitamos más viviendas asequibles, se dan cuenta de que cada dólar que se gasta en el Pentágono es un dólar que no se tiene disponible para atender esas otras áreas”.

Lecturas relacionades
healthcare workders stand in formation
Las armas nucleares
Crónicas de la pandemia: Misiles vs. máscaras médicas 
by Marina Favaro
woman speaks at podium
Las armas nucleares
La representante Barbara Lee: 40 años en busca de justicia 
by Terrell J. Starr
police officer running
Las armas nucleares
La amenaza de usar violencia para mantener la paz es un problema 
by Terrell J. Starr